Simulación de negocio

Las consultas que me llegan al blog, ya sean por privado o en los comentarios, me sirven para actualizar e incluso adquirir nuevos conocimientos, y es un tema que me gusta tanto que no me importa estar por ejemplo un domingo respondiendo, pero hay ciertas cuestiones que de verdad os recomiendo que acudáis a un profesional debido al alto coste económico que os pueden suponer.

Recientemente me llegó una consulta por privado que respondí gratuitamente dado que no me requirió tiempo de estudio (que no de experiencia), y os la voy a poner como ejemplo del peligro de usar el sistema IKEA para ciertos asuntos.

Voy a plantear un supuesto ficticio relacionado con la consulta:

– Un padre desea donar a su hijo menor de 35 años 63.905,62 € para que compre su vivienda habitual.

– Ambos residen en Andalucía y la vivienda también está situada en dicha comunidad.

– La vivienda que desea comprar el hijo es propiedad del padre (donante = vendedor)

Según la normativa andaluza las personas que perciban dinero de sus ascendientes, y que destinen a la adquisición de su primera vivienda habitual, pueden aplicar una reducción propia de esta Comunidad Autónoma del 99% del importe de la base imponible, siempre que se cumplan ciertos requisitos.

En este caso consideraremos que se cumplen todos los requisitos para beneficiarse de la reducción, por lo que la tributación sería:

  • Por la donación de dinero: 48,89 € (63.905,62 – 99% 63905,62 * 7,65%)
  • Por la compra de la vivienda: 2236,70 € (En Andalucía para menores de 35 años hay un tipo especial del 3,5% de 63905,62 €)

 

¿Qué peligro indiqué al consultante que veía en este planteamiento?

Realmente se cumplen todos los requisitos de la legislación andaluza, pero según el artículo 16 de la Ley General Tributaria “En los actos o negocios en los que exista simulación, el hecho imponible gravado será el efectivamente realizado por las partes.”

No digo que fuera a ocurrir pero, desde mi punto de vista, la probabilidad de que la Oficina Liquidadora entendiera que en realidad lo que se había producido era una donación directa del inmueble era altísima.

Teatro_Romea_Interior

¿Qué coste hubiera tenido esa interpretación de la Oficina Liquidadora?

La broma hubiera ascendido a 6.789,79 €, más intereses y posibles sanciones. Es decir, más de 4.500,00 € de diferencia respecto a la opción de realizar una compraventa pura y dura, y eso que he elegido un valor pequeño para la vivienda (como he indicado es un valor ficticio).

¿Se obtenía alguna ventaja fiscal con este planteamiento?

Realmente interponer una donación de dinero no suponía ninguna ventaja fiscal, dado que se podía tributar al 3,5% por compraventa y ya está.

Supongo, dado que el consultante no me respondió, que había algún otro motivo que puedo llegar a intuir para estar pensando en realizar esas operaciones (donación + compraventa).

*** He visto que salen anuncios en el blog. Salvo que sean de vuestro interés que ningún lector bienintencionado pinche en ellos pensando que obtengo ingresos, ya que no es así ***

Recuerda que el contenido de este blog es meramente informativo y en ningún caso constituye asesoramiento profesional

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