Obligaciones legales por ingresos pasivos de actividades complementarias (cursos, publicidad, etc)

¡Hola a todos!

Para el que tenga o piense tener fuentes alternativas de ingresos a su “nómina” y sus activos financieros he pensado que puede ser útil contar mi experiencia, con un caso real.

Hoy es habitual que muchas personas busquen un complemento a sus ingresos, fundamentalmente vía internet (publicidad en blogs, ventas de bienes, cursos, libros, cosméticos, etc).

¿Qué obligaciones legales principales habrá?

– Alta en Hacienda: Siempre

– Alta como autónomo: Depende de la “habitualidad” de la actividad económica.

En Hacienda está muy claro. Tanto si ganamos 0,10 € por publicidad en un blog como si ganamos 1.000,00 € hemos de darnos de alta (modelo 36/37), hacer los modelos trimestrales correspondientes (IVA e IRPF normalmente), así como los resúmenes anuales (390 de IVA). Eso como poco, porque si realizamos operaciones intracomunitarias (por ejemplo si compramos o nos prestan un servicio desde otro país de la CE) debemos pedir el NIF intracomunitario y hacer el modelo 349 trimestralmente…

Seguro que alguno estará ya pensando en quitar la publicidad del blog… Me parece un exceso que por ingresos ridículos exista toda esta burocracia, pero contra esto no podemos hacer nada y no nos queda otra que cumplir.

¿Y qué pasa con el alta en autónomos? Por lo que he leído en foros es una duda muy frecuente cuando se realizan ese tipo de actividades. Como regla general los participantes en dichos foros suelen responder que sí, que es obligatorio aunque se gane muy poco, y lo afirman de modo tajante.

Bueno, la cuestión no está tan clara. De acuerdo con lo dispuesto en la ley la obligación de darse de alta en autónomos viene determinada por la “habitualidad” en la actividad económica. Este es un concepto indeterminado cuando hablamos de ciertas actividades. Si alguien escribe en un blog en el que inserta publicidad es imposible saber las horas que ha dedicado.

Las sentencias, en cada caso concreto, han ido perfilando este concepto, y para actividades como la mencionada puede entenderse que si anualmente no se supera el salario mínimo interprofesional no hay habitualidad, y por lo tanto no hay obligación de darse de alta en autónomos.

Pero ese criterio económico no deja de ser un “indicio”, y un inspector de trabajo puede considerar para una actividad que no sobrepase esos límites que existe habitualidad, y en última instancia será un juez el que decida. Resumiendo, que dependemos de cómo le haya sentado el desayuno al inspector de trabajo…

Recuerdo un caso en el despacho de una chica que vendía cosméticos y que tenía contrato a jornada completa en otro lado. Sus ingresos en la actividad complementaria superaban los límites que he mencionado, y por ese motivo la inspección la obligó a darse de alta en autónomos… tuvo suerte porque hacía años que no desarrollaba la actividad y tuvo que darse de alta pocos meses (sólo pueden comprobarse los cuatro últimos años). La inspección se fijó en este caso en el volumen de ventas, y si hubiera sido inferior al S.M.I. no la habrían obligado al alta en autónomos.

He leído que hay personas que han consultado su caso concreto a la Seguridad Social de su provincia, y les han respondido por escrito si era obligatorio darse de alta… en mi ciudad al parecer tienen orden de no responder nada por escrito (dicho por una funcionaria), sorprendente pero cierto. De todos modos me parece que no está de más intentarlo para tener un mínimo de seguridad jurídica. Sería cuestión de detallar por ejemplo nuestra situación laboral, ingresos de la misma, actividad secundaria que vamos a realizar e ingresos de la misma, así como la dedicación aproximada en horas que requiere, y rezar para que esa Administración, que pagamos entre todos, se digne a darnos una respuesta y deje de ser por un rato el Sheriff de Nottingham.

Espero que este post os haya sido útil.