Suscripción de participaciones a nombre de hijos. Implicaciones fiscales

Por los foros alguna que otra vez se pueden leer comentarios de padres que realizan aportaciones periódicas a nombre de sus hijos en fondos de inversión, acciones, etfs, etc.

Es un tema que hemos tratado en otras ocasiones y, por razones de trabajo, me he topado por casualidad con la consulta 143-99 a la DGT (Dirección General de Tributos),  que viene a decir lo mismo que hemos comentado en otras entradas, y que sirve tanto si hablamos de aportaciones periódicas como de alguna puntual.

Los padres consultantes deseaban contratar para sus hijos, menores de edad, la suscripción de determinadas participaciones en un fondo de inversión , donde se irían aportando, año tras año, cantidades con el fin de constituir un capital a largo plazo, y planteaban a la DGT las siguientes cuestiones:

  • Implicaciones fiscales.
  • Si fiscalmente es admisible que un menor figure como titular de participaciones.

Respecto a la primera cuestión la DGT concluye que “el supuesto planteado en el escrito de consulta da lugar a la exigencia del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, dado que se produce una disminución en el patrimonio de los cónyuges y paralelamente un incremento en el patrimonio correspondiente a los menores de edad, todo ello fundamentado en la titularidad de las participaciones en el fondo de inversión por parte de los menores.”

Resumiendo, que hay que pasar por caja… Lo divertido puede ser en supuestos en los que aportemos cantidades pequeñas con carácter mensual ¿hacemos un contrato de donación cada mes y lo llevamos a liquidar a la Oficina Tributaria correspondiente? Dado que no existe un límite mínimo que esté exento sería lo más correcto… cosas de la burocracia.

¿Cómo evitar la situación descrita anteriormente? A bote pronto una posible solución sería donar directamente una cantidad de dinero que cubra varios meses de aportaciones.

Por lo que se refiere a la segunda cuestión la DGT informa que en la normativa tributaria no existe ningún precepto que impida que un menor sea titular o figure como propietario de determinados bienes o derechos y que, desde el punto de vista tributario, por los sujetos pasivos que carezcan de capacidad de obrar (hijos menores), actuarán sus representantes legales (padres generalmente).

Recuerda que el contenido de este blog es meramente informativo y en ningún caso constituye asesoramiento profesional.

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Cartera a nombre de los hijos

¡Hola de nuevo!

Cazadividendos va a publicar próximamente una entrada sobre hacer una cartera a nombre de los hijos, por lo que me ha parecido que puede ser útil realizar un artículo con aspectos a tener en cuenta.

Van a ser cuatro pinceladas, así que cualquier duda consultarla y lo vamos completando entrando más al detalle.

¿Cómo crear una cartera a nombre de los hijos?

Se me ocurren dos supuestos:

a) Con el dinero que les regalen o regalemos podemos comprarles directamente acciones, fondos, etc. En este caso esa cartera y sus rendimientos (dividendos) son propiedad de nuestros hijos.

b) Si tenemos una cartera a nuestro nombre podemos donarles el usufructo sobre la misma, con lo que los rendimientos pasarán a ser de nuestros hijos pero la cartera seguirá en nuestro poder. Sobre el tema de los usufructos tenéis varios artículos. Puede ser algo más complejo pero nos puede producir un gran ahorro fiscal.

En el supuesto b) tendremos que liquidar el Impuesto sobre Donaciones e intentar que el broker declare directamente los dividendos a nombre de nuestros hijos para evitar “cartas” de la AEAT y tener que perder tiempo en dar explicaciones.

En el supuesto a) tenemos la problemática de declarar o no esos “regalos”. Esto lo comentamos en esta entrada

Consecuencias en el Impuesto sobre la Renta

Por los hijos existen varios “descuentos” que podemos aplicarnos como padres, salvo que aquéllos se pasen de determinados ingresos. Alguien que esté formando cartera ha de tener cuidado con este punto, ya que lo que gana por un lado puede perderlo por otro.

Hasta cierto nivel de ingresos (1.800 €) el hijo puede hacer la renta recuperando las retenciones, y los padres a su vez ponerlo en su renta para aplicarse los “descuentos” por hijos. Mientras se está formando cartera seguramente sea el punto óptimo que hemos de tratar de conseguir, que todos los miembros del grupo familiar se aproximen a ese nivel de rendimientos. Una vez alcanzado habría que hacer números para ver si interesa vía usufructo pasar los rendimientos de los padres a los hijos y aprovechar el mínimo personal de los 5.550 €.

Para el que ya haya conseguido la independencia financiera o tenga ya unos rendimientos importantes lo mejor será directamente intentar distribuir los ingresos entre el grupo familiar, para aprovechar los 5.550 € de mínimo personal que tiene cada contribuyente.

Simulación de actos con el mero objetivo de tener un ahorro fiscal

Si decidimos crear una cartera a nombre de los hijos o “pasarles” los rendimientos vía usufructo hemos de tener en cuenta que son de nuestros hijos y que esto quede perfectamente justificado, ya que en caso contrario la AEAT puede declarar existencia de simulación y exigirnos los intereses de demora y, en su caso, la sanción pertinente.

Espero que os sea útil esta información.

Carteras a nombre de hijos: cautelas

¡Hola a todos!

Debido a una consulta que me hizo un lector por privado no está de más que comente el tema de poner como titulares de las carteras de acciones a los hijos o ir formando una a nombre de los mismos.

Como he reiterado en varias ocasiones el IRPF es un impuesto progresivo y el modo de reducir la factura fiscal puede ser:

  • Distribuyendo rentas entre la familia, con sociedades, etc (por ejemplo el caso de los usufructos o aportar a un plan de pensión del cónyuge).
  • Distribuyendo rentas en el tiempo (por ejemplo con los planes de pensiones podemos hacer que rentas actuales no tributen ahora sino en el futuro, cuando nos convenga).

Es fácil que leyendo lo anterior alguien piense en poner  como titular de su cartera a su hijo (al 50% por ejemplo), o comprar acciones a nombre del mismo para distribuir las rentas obtenidas vía dividendos o ganancias que puedan darse por posibles ventas.

Hay modos legales para hacer eso, pero hacerlo a las bravas puede salir muy caro.

Imaginad que alguien tiene la suerte de tener una cartera con un valor de 200.000 € y se las inventa para que la agencia de valores ponga de titular también a su hijo a partes iguales. O directamente tiene los 200.000 € y abre una cuenta de valores a nombre de ambos.

¿Qué puede pasar? Que la AEAT abra un expediente de revisión al hijo, le impute unas ganancias de patrimonio no justificadas por importe de 100.000 € y le saldría a pagar aproximadamente unos 37.000 €, más intereses, más la sanción… la broma podría rondar los 50.000 €. Son palabras mayores.

Si alguien pretende ir formando una cartera a nombre de los hijos, en mi “opinión” no debería superar los 5.000 € por año de inversión a nombre de los mismos.

¿Por qué esa cantidad? Porque aunque entrara a revisar la AEAT y le imputaran ganancias no justificadas por importe de 5.000, al ser el mínimo personal de 5.550 € la liquidación saldría a 0 (si no hay otro tipo de ingresos, claro).

En el peor de los casos podría tener estos efectos colaterales:

  • Un técnico de hacienda muy niquitoso podría considerar que el hijo tenía obligación de hacer la declaración de renta, y al no haberlo hecho sancionar por ello (no sería un importe elevado).
  • Al obligar a hacer renta al hijo podrían revisar la de los padres si estos se aplicaron el mínimo por descendientes para calcular una paralela eliminándolo. El efecto económico de esto es imposible de calcular al depender de las rentas y situación personal de cada uno.

Si yo fuera técnico de hacienda no daría mayor importancia a importes así, pero no lo soy. Me parece que igual que se  regala un ciclomotor, o se contratan planes de ahorro a nombre de hijos, se hacen muy buenos regalos en bodas y cosas similares, hasta 5.000 € por año no son sino un regalo de los padres al hijo y no creo que se tenga que meter la Administración en estas “pequeñeces”, pero nunca se sabe.

Si no entrara la AEAT a revisar, la hacienda autonómica también podría intentar sacar tajada interpretando, por ejemplo, que hay unas donaciones no declaradas. Me remito a lo dicho anteriormente, me parecería una exageración que las administraciones vigilaran estos temas, porque en ese caso imaginad los novios declarando todos los regalos de una boda, igual tendrían que hacer 200/300 declaraciones por el Impuesto de Donaciones, una locura.

Así que, en mi opinión, hasta 5.000 € por año me parece una cifra razonable, que en el peor de los casos tampoco iba a suponernos un coste fiscal excesivo.

Recuerda que el contenido de todos los post en ningún caso constituye asesoramiento profesional. Si detectas alguna errata te agradeceré que me lo indiques para mejorar el contenido del post ya que muchos datos los pongo de memoria.

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